Cada vez más pequeñas empresas encuentran formas creativas de hacer negocios usando dispositivos móviles. Estos dispositivos permiten que los vendedores externos tomen pedidos fácilmente en el campo. Los gerentes pueden acceder a la red de la empresa desde casa, y los empleados pueden unirse a llamadas de conferencia mientras están de viaje. Pero esta nueva tecnología también tiene su lado negativo: la preocupación por la seguridad de la información almacenada en los dispositivos móviles.
Debido a que los teléfonos inteligentes y las tabletas tienen la capacidad de almacenar datos valiosos, pueden contener información confidencial como números de tarjetas de crédito, información de clientes o credenciales de acceso a la red de la empresa. Si son robados, estos datos podrían utilizarse para causar un daño considerable a su negocio. Los dispositivos móviles también pueden transmitir información sobre la identidad del propietario, lo que permite a los ladrones cometer otros delitos.
Según el Pew Research Internet Project, el 58% de los adultos estadounidenses ya tiene un teléfono inteligente y el 42% posee una tableta, pero casi el 40% de los adultos encuestados por Consumer Reports en 2013 no tomaba ni siquiera medidas mínimas de seguridad, como usar un bloqueo de pantalla, respaldar sus datos o instalar una aplicación que ayudara a localizar un teléfono extraviado. Si sus empleados usan estos dispositivos móviles para hacer negocios, ¿qué tan seguro está usted de que hacen todo lo posible por mantener la información a salvo de hackers y ladrones de identidad?
Cómo proteger sus dispositivos
Primero, aplique a sus dispositivos móviles las mismas reglas de seguridad de sentido común que aplica a las computadoras de escritorio y laptops de su oficina: no descargue software ni aplicaciones de fuentes desconocidas, no abra archivos adjuntos ni haga clic en enlaces de correos electrónicos de personas que no conoce, y proteja su dispositivo con una contraseña segura que no use en ningún otro lugar. Cuídese de los “mirones” (shoulder surfers) que pueden estar observando cuando ingresa sus contraseñas, y evite usar Wi-Fi en lugares públicos a menos que se trate de una emergencia que justifique el riesgo de ser hackeado.
Luego, asegúrese de que sus empleados conozcan y sigan estas reglas de seguridad para dispositivos móviles:
- Apague su dispositivo cuando no lo esté usando, o configúrelo para que se bloquee automáticamente si no se ha utilizado durante varios minutos. Además, recuerde apagar el Bluetooth cuando no lo esté usando.
- Descargue una aplicación que le ayude a encontrar su teléfono y a desactivarlo si se pierde o se lo roban. En la tienda de Apple es Find My iPhone, y el equivalente de Android es Find My Phone.
- Las empresas no incorporadas tienen límites en la cantidad de pérdidas que pueden trasladar de un año a otro, mientras que las corporaciones no.
- No use cargadores que no le pertenezcan. Los dispositivos conectados a cables de carga pueden usarse para sustraer su información.
- Descargue software antivirus y asegúrese de mantenerlo actualizado a la versión más reciente.
- Instale las actualizaciones de su sistema operativo tan pronto como estén disponibles — pueden contener “parches” que corrigen debilidades de seguridad.
- Sea precavido al descargar aplicaciones y otorgue permiso únicamente para usar la información que necesitan para funcionar. Por ejemplo, si no necesitan conocer su ubicación, no dé permiso para usar la función de GPS. Lea los términos y condiciones antes de descargar cualquier cosa.
- Puede resultar conveniente usar la función de Notas de su dispositivo para guardar contraseñas, números de cuentas bancarias u otros datos fáciles de olvidar, pero no guarde allí ninguna información confidencial. Si su dispositivo es hackeado o robado, podría dar a los ladrones acceso a suficiente información para robar su identidad.
- Como con cualquier posesión valiosa, no pierda de vista su dispositivo en ningún momento y no se lo preste a nadie que no conozca y en quien no confíe. Podría pensar que le está haciendo un favor a alguien al dejarle usar su teléfono para llamar a una grúa, pero instalar malware en su dispositivo toma solo unos segundos. En su lugar, ofrézcase a hacer la llamada por esa persona y obsérvela con atención mientras maneja su teléfono.
- Después de actualizarse a ese flamante dispositivo nuevo que tanto deseaba, es momento de reciclar o donar el anterior. Asegúrese de restablecerlo a la configuración de fábrica antes de deshacerse de él. Si no está seguro de cómo hacerlo, consulte a un profesional.
En resumen: Si sus empleados usan teléfonos inteligentes o tabletas, ¿conocen todas las reglas básicas de “higiene de datos” que acabamos de mencionar? Asegúrese de que sigan estas pautas básicas. Si es necesario, ayúdeles a configurar sus dispositivos con las aplicaciones y contraseñas adecuadas para que estén protegidos, ya sea en asuntos de la empresa o en sus actividades personales.