"El deporte de élite es una poderosa metáfora de los negocios, y existen paralelismos sorprendentes", según el psicólogo deportivo Graham Jones. "Competencia feroz, victorias a veces por los márgenes más estrechos, cumplimiento de metas y objetivos, definición de estrategias y tácticas a largo y corto plazo, trabajo arduo, perseverancia, determinación, trabajo en equipo, manejo del éxito y recuperación ante el fracaso y los reveses... todos esos son desafíos clave en ambos mundos."
Los Juegos Olímpicos de Sochi 2014 nos dieron ejemplos de cómo los grandes atletas alcanzaron el éxito; ejemplos que también pueden aplicarse a la gestión de un negocio. A continuación encontrará diez ejemplos que puede usar para prepararse para el éxito.
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1. Encuentre su pasión
Los atletas olímpicos jamás soportarían entrenamientos agotadores día tras día, ni seguirían compitiendo a pesar de lesiones y decepciones, si no los impulsara la pasión por ganar. Los emprendedores más exitosos sienten pasión por lo que hacen, creen que triunfarán y transmiten ese entusiasmo tanto a empleados como a clientes. Dirigir un negocio exige compromiso y trabajo arduo, igual que competir en el deporte, pero es la pasión lo que hace que todo valga la pena.
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2. Fije metas medibles
Cada atleta en los Juegos Olímpicos estaba impulsado por el afán de cumplir una meta, ya fuera superar un tiempo predeterminado en una carrera o lograr la puntuación más alta de los jueces de patinaje sobre hielo. Estos objetivos eran medibles y debían alcanzarse en un plazo definido. Tener una meta o una fecha límite fija también es importante en los negocios. Las personas de negocios exitosas fijan metas a corto y largo plazo, miden su progreso en el camino y establecen nuevas metas tan pronto cumplen las anteriores.
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3. Desarrolle un enfoque láser
Como dice el refrán: "No pierda de vista el premio". La concentración es esencial para el éxito tanto en el deporte como en los negocios. Los atletas olímpicos se concentran en su disciplina con determinación absoluta durante años, renunciando a otras oportunidades para enfocarse en lo que realmente más desean. Una vez que haya fijado una meta para su negocio, entréguese por completo. Al comenzar cada jornada laboral, pregúntese qué puede hacer ese día para acercarse a su meta, y niéguese a distraerse con tareas sin importancia.
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4. Disciplínese para practicar
De niños, los futuros atletas olímpicos se levantaban temprano para entrenar antes de la escuela, se quedaban después de clases para entrenar un poco más, y pasaban los fines de semana y días festivos practicando mientras sus amigos descansaban. Como resultado de su trabajo arduo y su determinación, lograron su meta de llegar a los Juegos Olímpicos. ¿Qué debería estar practicando usted todos los días para ser el mejor? ¿Técnicas de ventas, habilidades gerenciales, conocimientos profesionales? Sea lo que sea, nunca deje de aprender y practicar si quiere mantenerse por delante de la competencia.
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5. Aspire a más
Los atletas más exitosos compiten no solo contra otros, sino también contra sí mismos, tratando de superar su mejor marca personal cada vez que compiten. Incluso un medallista de oro o un plusmarquista mundial espera hacerlo mejor la próxima vez. Al mejorar un poco más cada día, con el tiempo se convierten en los mejores. Si su negocio está generando dinero y no tiene problemas mayores, puede caer en el hábito de conformarse con lo "suficientemente bueno" en lugar de buscar maneras de mejorar. Fíjese metas ambiciosas y vea si puede lograr una nueva mejor marca personal para su compañía.
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6. Encuentre un mentor
Los atletas olímpicos dependen en gran medida de sus entrenadores para el entrenamiento, la orientación y el estímulo. Las personas de negocios necesitan mentores que cumplan ese mismo papel. Busque a una persona en su campo que tenga cualidades que usted admire, o que tenga experiencia de la que pueda aprender. Vea si estaría dispuesta a ser su mentor, aunque solo sea reunirse a tomar un café de vez en cuando para que usted pueda compartirle sus ideas. Aproveche su perspectiva y tome en cuenta sus opiniones.
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7. Tome riesgos para ganar
La medalla de oro suele ser para el competidor dispuesto a arriesgarlo todo. En los Juegos Olímpicos de Sochi, Sage Kotsenburg ganó el oro en snowboard slopestyle con un movimiento arriesgado que nunca antes había intentado, en el que giró 4 veces y sujetó la tabla por detrás de la espalda. Así como los patinadores artísticos reciben "puntos de dificultad" por ejecutar saltos espectaculares, usted puede descubrir que vale la pena arriesgarse para alcanzar sus metas, ya sea llevando su marketing en una dirección completamente nueva, apostando por una nueva línea de productos o abriendo otra sucursal.
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8. Desarrolle un ritual previo a la competencia
Los mejores competidores desarrollan un ritual previo a la competencia que los pone en el estado mental adecuado, de modo que estén listos y concentrados cuando reciban la señal de "adelante". En los Juegos Olímpicos de Sochi, algunos escuchaban música con audífonos, otros bajaban la cabeza y ensayaban mentalmente sus movimientos, mientras que otros parecían darse a sí mismos palabras de aliento. Encuentre un ritual que funcione para usted. Quizá sea repasar su hoja de metas, leer unos minutos un libro inspirador o escuchar música animada mientras maneja al trabajo. Sea lo que sea, practíquelo cada mañana antes de comenzar su jornada laboral.
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9. Aprenda el valor de la competencia
Cuando se sienta frustrado por tener que competir con otras compañías por clientes o contratos, puede ayudarle recordar que los atletas olímpicos rinden al máximo cuando compiten contra otros que también son los mejores en su campo. La competencia sana puede sacar lo mejor de usted al obligarle a jugar con todo su potencial, operar con eficiencia y pensar de manera innovadora.
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10. No deje que una caída lo derrote
Sin importar en qué negocio esté, tarde o temprano vivirá tiempos difíciles - una crisis financiera, la traición de un socio de confianza, un error que le cueste un cliente valioso. Durante el programa corto de patinaje artístico, el atleta olímpico Jeremy Abbott no solo cayó sobre su cadera al intentar un salto difícil, sino que también se estrelló contra las vallas. Se levantó, terminó en tercer lugar y le dijo después a un entrevistador que esperaba que su experiencia inspirara a otros a no rendirse.
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi quedaron en el pasado, pero si aplica las lecciones aprendidas de ellos y deja que influyan en su toma de decisiones, puede alcanzar el "oro" en su negocio.