Puede que usted tenga la mejor idea del mundo para su negocio emergente: un producto único, un plan de marketing infalible y un equipo comprometido dispuesto a darlo todo. Pero si administra mal sus finanzas, todo su arduo trabajo y su capital semilla se desperdiciarán. Aquí tiene algunos errores comunes que cometen los emprendedores. Evite estas trampas financieras y tendrá muchas más probabilidades de tener éxito.
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1. Comenzar sin un plan
"No planificar es planificar el fracaso." Este dicho es especialmente cierto para los pequeños negocios. Antes de comprometerse a iniciar una compañía, necesita un plan de negocios detallado que incluya proyecciones de cuánto dinero espera recibir, cuáles serán sus gastos, de dónde vendrán sus fondos iniciales y muchos otros factores. Sea conservador en sus proyecciones y deje mucho margen para gastos inesperados o reveses del mercado. La SBA tiene una herramienta en línea para ayudarle a redactar un plan de negocios. Comenzar sin uno es como volar a ciegas.
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2. Reservas de efectivo insuficientes
Lanzar un negocio requiere una actitud positiva, pero los emprendedores demasiado optimistas tienen altas probabilidades de quedarse sin efectivo. Antes de abrir las puertas, asegúrese de tener en el banco al menos el equivalente a seis meses de gastos operativos. De lo contrario, cuando enfrente una crisis financiera, tendrá que tomar decisiones difíciles: endeudarse para mantenerse a flote, echar mano de sus activos personales o cerrar las puertas.
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3. Ignorar el riesgo
Los negocios enfrentan riesgos todos los días, desde demandas y fraude de empleados hasta desastres naturales. Gestione su riesgo consultando a un agente de seguros que se especialice en pólizas para negocios, y asegúrese de tener suficiente cobertura de responsabilidad civil, de propiedad y de accidentes. Luego constituya su negocio, de modo que si su compañía es declarada responsable en una demanda, o si ocurre algún otro percance, sus activos personales estén protegidos. Es mejor pagar un poco de dinero por un seguro y por la incorporación que arriesgarse a un desastre financiero.
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4. Malos hábitos de contabilidad
Los registros financieros son vitales para el éxito de su negocio. Una buena contabilidad puede ayudarle a ver la diferencia entre los ingresos (ventas brutas) y las utilidades (lo que queda después de los gastos), mostrándole si está ganando dinero o engañándose a sí mismo. Puede indicarle qué actividades rinden frutos y cuáles son perdedoras, para que pueda asignar sus recursos adecuadamente. No llevar registros financieros precisos puede hacer casi imposible obtener crédito de su banco o de inversionistas externos, e incluso puede meterlo en problemas con las autoridades fiscales. Perder de vista cuándo vencen sus facturas (cuentas por pagar) puede arruinar su calificación crediticia y generar cargos por mora, y perder de vista lo que otros le deben (cuentas por cobrar) puede ser aún peor. Invierta en un software de contabilidad básico, asegúrese de registrar todas las transacciones en cuanto ocurran y, si es necesario, contrate a un tenedor de libros que le ayude a entender los reportes.
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5. Mezclar el dinero personal con el del negocio
Cuando uno recién comienza y el dinero escasea, puede ser tentador tomar el efectivo disponible y aplicarlo donde más se necesita, ya provenga de fuentes personales o del negocio. Esto puede ser un grave error por varias razones, y provocar la ira del IRS es una de las peores. El código fiscal le permite deducir los gastos del negocio, pero si usa una tarjeta de crédito o una cuenta bancaria del negocio para pagar gastos personales, el IRS caerá sobre usted. Por otro lado, si usa fondos personales para gastos del negocio y olvida registrarlos en el sistema contable de su negocio, perderá deducciones valiosas. Mantenga cuentas bancarias y tarjetas de crédito separadas para el uso personal y el del negocio. Esto también le da una imagen más clara de cuánto dinero está generando realmente su negocio.
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6. No asignarse un salario
Si su negocio apenas está despegando, podría pensar que está ayudando al no pagarse un salario, pero probablemente sea lo contrario. Si trata la cuenta bancaria de su negocio como su cajero automático personal y saca efectivo cada vez que lo necesita para cubrir gastos personales, está perjudicando el flujo de caja de la compañía. Esto agota las reservas que podría necesitar para manejar una emergencia o para aprovechar una oportunidad que requiera una inversión de capital. Por otro lado, si deja todas las utilidades en el negocio y no retira nada, sus finanzas personales y su calificación crediticia pueden sufrir. Decida un salario justo y tómelo cada mes. Si no puede permitirse pagarse a sí mismo, necesita revisar su plan de negocios y ver dónde puede aumentar las ventas o reducir los gastos.
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7. La carga de la deuda
Si no ha planificado adecuadamente, o si agota sus reservas de efectivo, puede verse en la necesidad de pedir dinero prestado. Puede ser tentador usar tarjetas de crédito para comprar lo que necesita, pero las altas tasas de interés y las cuotas anuales deberían convertirlas en la alternativa de último recurso. Tratar de mantenerse al día con la deuda de tarjetas de crédito puede hundir a su compañía. Hable de sus problemas de flujo de caja con su banquero. Si su plan de negocios es sólido, puede calificar para un préstamo para pequeños negocios o una línea de crédito que le ayude a superar el bache.
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8. Gastar de más
Es importante invertir en su negocio, pero gastar en cosas no esenciales puede agotar las reservas de efectivo que necesita para seguir operando y creciendo. Recuerde: Microsoft, Apple y Disney comenzaron en el garaje de alguien, así que no necesita una lujosa suite de oficinas para tener éxito. Contrate al mínimo de personas y no incorpore a nadie más hasta que sea realmente necesario. Busque otras maneras de recortar gastos y operar con lo justo: compre equipo usado, comparta espacio de oficina o de bodega, e intercambie bienes y servicios con otros negocios emergentes para cubrir necesidades.
Evitar estos errores financieros comunes no solo aumentará sus probabilidades de éxito, sino que también reducirá su nivel de estrés. En lugar de preocuparse por el dinero, podrá enfocar su tiempo, esfuerzo y energía en alcanzar sus metas de negocio y convertirse en un emprendedor exitoso. ¿No es por eso que quería ser dueño de un negocio en primer lugar?