Lupa sobre una pila de documentos oficiales de propiedad con un pisapapeles de latón

Los nuevos requisitos de reporte de Información sobre Beneficiarios Finales (BOI, por sus siglas en inglés), vigentes desde el 1 de enero de 2024, exigen que ciertas compañías, incluidas las corporaciones y las compañías de responsabilidad limitada, reporten a la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN, la Red de Control de Delitos Financieros) información sobre las personas que poseen o controlan el negocio. Estas personas se identifican como "beneficiarios finales". Estos requisitos de reporte BOI buscan aumentar la transparencia corporativa y combatir actividades ilegales como el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y el fraude fiscal. Sin embargo, determinar quién califica como beneficiario final puede ser complejo, ya que puede implicar identificar a las personas que, en última instancia, poseen o controlan la compañía, ya sea de forma directa o indirecta. Las obligaciones de reporte recaen sobre las propias entidades comerciales y no sobre los propietarios o accionistas individuales. Las compañías que deben presentar reportes sobre quiénes las poseen y controlan se denominan "compañías declarantes" (Reporting Companies). Las compañías declarantes deben proporcionar información general sobre la compañía y sobre las personas que la poseen y la controlan. Es esencial que los negocios afectados comprendan y cumplan estos nuevos requisitos para evitar posibles sanciones y consecuencias legales.

En este artículo examinaremos quién califica exactamente como "beneficiario final" y si los accionistas deben o no proporcionar su información individual para que el negocio cumpla con los requisitos de reporte de Información sobre Beneficiarios Finales.

¿Cuál es la diferencia entre un beneficiario final y un accionista?

La diferencia clave entre un accionista y un beneficiario final radica en su relación con las acciones de una compañía. El accionista es la persona a cuyo nombre están registradas las acciones, según los registros oficiales. Sin embargo, el accionista no siempre es el beneficiario final último. El beneficiario final es, en definitiva, la persona que disfruta de los beneficios de la propiedad, ya sea directa o indirectamente, y que tiene el poder de votar o de influir de otro modo en las decisiones de transacción respecto de un valor específico, como las acciones de una compañía. Si bien el accionista puede tener las acciones a su propio nombre, puede al mismo tiempo tenerlas en nombre de otra persona sobre una base contractual, lo que convierte a esa otra persona en el verdadero beneficiario final. Esta distinción es importante en los casos de tenencia accionaria nominal, en los que el accionista nominal actúa como representante del beneficiario final, quien conserva la totalidad del interés económico y del riesgo en el negocio subyacente.

¿Cuáles son los desafíos de determinar quién es un beneficiario final?

Determinar quién es un beneficiario final plantea varios desafíos, en particular al momento de identificar a las personas que, en última instancia, poseen o controlan una compañía, ya sea de forma directa o indirecta. Un desafío clave es la complejidad de las estructuras de cuentas, que puede ocultar al verdadero beneficiario final. Además, poder identificar el porcentaje de propiedad de cada persona relevante resulta igualmente difícil, especialmente cuando se trata de una red de intereses de propiedad. La definición legal de beneficiario final, que incluye a las personas con control significativo sobre una compañía, complica aún más el proceso de identificación. Asimismo, el uso de entidades legales y fideicomisos como vehículos de propiedad puede encubrir al verdadero beneficiario final. Estos desafíos ponen de relieve la dificultad de identificar de manera confiable a los beneficiarios finales, pese a la importancia de esta información en el contexto de las regulaciones financieras y de la labor de las autoridades del orden público.

¿A quién considera FinCEN un beneficiario final?

FinCEN considera beneficiario final a toda persona que, de forma directa o indirecta, (1) ejerce un control sustancial sobre una compañía declarante o (2) posee o controla un mínimo del 25 por ciento de los intereses de propiedad de la compañía declarante. Esta regla define los términos "control sustancial" e "interés de propiedad" utilizando diversos criterios. En términos generales, el control sustancial implica tener autoridad, un alto grado de influencia y capacidad de decisión dentro de la compañía. Por lo tanto, según esta definición, un accionista que posee menos del 25 por ciento de la compañía y que no ejerce un control sustancial sobre ella podría no ser identificado como beneficiario final, y la compañía declarante no tendría que reportar su información personal a FinCEN. Sin embargo, los accionistas que poseen el 25 por ciento o más de la compañía, o que sí ejercen un control sustancial, independientemente de sus intereses de propiedad, pueden ser considerados beneficiarios finales.

Algunos ejemplos de personas que ejercen "control sustancial" sobre una compañía declarante podrían incluir:
  • Funcionarios de alto nivel
  • Personas con autoridad para nombrar o destituir
  • Tomadores de decisiones clave
Algunos ejemplos de personas que controlan al menos el 25 por ciento de los intereses de propiedad de una compañía declarante podrían incluir:
  • Personas que poseen acciones de capital
  • Accionistas
  • Personas con derechos de voto
  • Personas con intereses de capital o de utilidades

Es importante señalar que FinCEN ha creado algunas exenciones aplicables a los beneficiarios finales y que, además, no toda persona sería considerada beneficiario final ni caería dentro de esa categoría. Para obtener más detalles sobre estas exenciones y excepciones aplicables a los beneficiarios finales y las reglas establecidas que las rigen, es recomendable consultar la Small Entity Compliance Guide (Guía de Cumplimiento para Pequeñas Entidades) de FinCEN.

Fechas de vencimiento del reporte de Información sobre Beneficiarios Finales

Las fechas de vencimiento del reporte BOI dependen de cuándo se formó y registró la compañía por primera vez.

  • Las compañías declarantes con sede en los Estados Unidos, o las compañías declarantes extranjeras que se hayan registrado para operar en los Estados Unidos antes del 1 de enero de 2024, deben presentar su reporte inicial de Información sobre Beneficiarios Finales (BOI) ante FinCEN a más tardar el 1 de enero de 2025.
  • Las compañías declarantes con sede en los Estados Unidos, o las compañías declarantes extranjeras que se hayan registrado en los Estados Unidos por primera vez el 1 de enero de 2024 o con posterioridad a esa fecha, están obligadas a presentar su reporte BOI inicial ante FinCEN dentro de los 90 días siguientes a su fecha de creación o registro.

En resumen:

Los requisitos de reporte de Información sobre Beneficiarios Finales (BOI), vigentes desde el 1 de enero de 2024, exigen que ciertas entidades comerciales, conocidas como "compañías declarantes", divulguen a la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) información sobre las personas que poseen o controlan los negocios. Denominadas "beneficiarios finales", estas personas son definidas por FinCEN como aquellas que tienen (1) "control sustancial" sobre la compañía o (2) "intereses de propiedad" de al menos el 25 por ciento en una compañía declarante. Esto significa que los accionistas que poseen más del 25 por ciento de la compañía pueden ser considerados beneficiarios finales, y la compañía declarante tendrá que presentar la información solicitada a FinCEN. Los accionistas que poseen menos del 25 por ciento de una compañía podrían no ser considerados beneficiarios finales, a menos que ejerzan un "control sustancial" en la compañía, influyendo en gran medida o en alto grado en su toma de decisiones y sus operaciones.

Así pues, que la compañía declarante deba o no incluir a un accionista en el reporte BOI depende del porcentaje que este posea y de si ejerce o no un control sustancial en la compañía. Es importante indicar que FinCEN ha creado ciertas exenciones aplicables a los beneficiarios finales y que no toda persona se considera automáticamente beneficiario final ni caerá en esa categoría. Para obtener información completa sobre estas exenciones y excepciones, las regulaciones específicas que las rigen y cómo podrían aplicarse a su caso, se recomienda consultar la Small Entity Compliance Guide (Guía de Cumplimiento para Pequeñas Entidades) de FinCEN.

El compromiso de InCorp

InCorp entiende que estos cambios regulatorios pueden generar una cantidad significativa de confusión e incertidumbre entre los dueños de negocios. Como líder de la industria en servicios empresariales, estamos comprometidos a ayudar a las compañías a superar estos desafíos con éxito y a mantenerse en cumplimiento con las nuevas regulaciones y los nuevos requisitos comerciales.

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