Todo el que ha trabajado en una oficina, grande o pequeña, muy probablemente se ha topado con el fino mundo de la política de oficina. Ya sabe, ese juego estratégico, tácito pero no por ello menos real, que se requiere para avanzar, e incluso ascender, dentro de una empresa. Aunque puede resultar bastante frustrante, entender este mundo y saber cómo sobrevivir y triunfar en él es esencial para cualquier persona de negocios. Aplicar las sugerencias a continuación le ayudará a navegar por esas aguas políticas complicadas (y a menudo turbias):
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Acepte lo evidente
En cierta medida, la política de oficina ocurre en todo entorno laboral y en toda industria. Una vez que acepte este hecho, puede pensar en cómo va a jugar el juego y seguir adelante. Pasar todo su tiempo preocupándose por los dramas cotidianos del trabajo solo servirá para distraerlo del trabajo en el que debería concentrarse, lo cual ciertamente no ayudará a mejorar su desempeño laboral. De hecho, enfocarse en los aspectos negativos de la vida de oficina puede afectar adversamente su desempeño e incluso costarle el empleo.
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Perdone y olvide
Si siente que un compañero de trabajo lo ha agraviado de alguna manera, asegúrese de dar un paso atrás antes de confrontar de inmediato a la persona. Una vez que haya tenido la oportunidad de considerar lo ocurrido desde todos los ángulos, es importante abordar el asunto hablando con la persona directamente. Después de tener esa conversación, es importante estrechar la mano y seguir adelante. Guardar rencor o, peor aún, tratar de tomar represalias, solo dañará su propia reputación. Elevarse por encima del comportamiento mezquino y negarse a participar en él pronto le ganará la reputación de ser una persona de gran integridad. Después de todo, nada se gana echándose con los perros, a menos que espere despertar con pulgas.
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Pelee limpio
A veces este mundo puede ser bastante despiadado, y no hay forma de evitar jugar el juego. Sin embargo, antes de actuar, asegúrese de estar enfocado en el asunto en cuestión y no en la persona. Los negocios deben seguir siendo negocios e, idealmente, nunca deben volverse algo personal. Maneje cualquier confrontación en privado y evite difundir rumores entre sus colegas. El drama distrae a todos de hacer su trabajo y, con el tiempo, quienes insisten en crear conflictos serán confrontados por sus superiores. Asegúrese de no permitir que sea usted quien termine recibiendo las reprimendas.
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Contrate con inteligencia
Si ocupa un puesto que implica contratar a otras personas, es esencial que evalúe cuidadosamente a todos sus empleados potenciales. Plantee diversas situaciones - ya sean hipotéticas o reales - y pregunte a sus candidatos cómo reaccionarían ante diferentes escenarios. Al medir cómo reaccionaría una persona ante un posible conflicto, puede ayudar a evitar que surja un conflicto real. Si es su trabajo hacerlo, hágalo bien y ahórreles a todos la molestia de lidiar con un mal empleado.
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Lleve la fiesta en paz
Nada de lo que ocurra en su oficina vale tanto como para causarle un alto grado de estrés que se lleve a casa. No solo puede afectar su salud, sino que también puede impactar su estado de ánimo general. Considere si el asunto le seguirá molestando dentro de un año, o incluso dentro de un mes. Al mantener las cosas en perspectiva, será menos probable que sus emociones lo dominen, y podrá seguir adelante sin una reacción negativa.
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Mantenga la calma
Nada de lo que ocurra en su oficina vale tanto como para causarle un alto grado de estrés que se lleve a casa. No solo puede afectar su salud, también puede impactar su estado de ánimo general. Considere si el asunto le seguirá molestando dentro de un año, o incluso dentro de un mes. Al mantener las cosas en perspectiva, será menos probable que sus emociones lo dominen, y podrá seguir adelante sin una reacción negativa.
En resumen: Verse envuelto en la política de oficina es a menudo inevitable. Sin embargo, aprender de cada situación solo servirá para ayudarle en la próxima ronda de conflicto.