Sala de entrevistas cálida con una fila de sillas modernas vacías y el resplandor vespertino de la ciudad a través de la ventana

El conflicto laboral: es inevitable. Las personalidades chocan y las opiniones difieren; si alguna vez ha dirigido a un equipo de trabajo, es seguro decir que lo ha presenciado de primera mano. Ya sea que se haya hecho un comentario inapropiado, surjan conflictos de horarios o quizás un empleado exhiba un comportamiento ofensivo - sea cual sea la situación, hay varias maneras de resolverla con elegancia. A continuación encontrará algunos pasos para manejar el conflicto laboral de forma adecuada y pacífica.

  • Descubra el problema

    La mayoría de los conflictos surgen de una mala comunicación. El primer paso para resolver cualquier problema es descubrir su origen. Reúnase con todas las partes involucradas en una sala privada, lejos de sus clientes, de sus consumidores y de los empleados no involucrados. Reserve unas horas para concentrarse en la situación y asegúrese de escuchar ambos lados de la discusión. Pida que cada persona explique su punto de vista sin señalar culpables. Por ejemplo: “Siento que me estabas menospreciando”, en lugar de “Tú siempre me menosprecias”. No muestre ninguna parcialidad hacia ninguna de las partes mientras recopila los hechos del problema.

  • Encuentre una solución

    Ya escuchó a cada parte; ahora es el momento de idear un plan de acción concreto para resolver el problema. Pida en conjunto a los empleados afectados que propongan una serie de pasos proactivos que puedan tomar para remediar el problema, como equipo. Por ejemplo, si a una empleada le molesta que su compañero deje desordenada la sala de descanso, la solución podría ser tan simple como emitir un memorando pidiendo que cada empleado limpie lo que ensucia. Sin embargo, si la situación es más grave o más emocional, puede considerar pedirle a su gerente de recursos humanos que ayude a arbitrar y resolver el conflicto.

  • Dé seguimiento

    Ya declaramos una resolución; ahora toca esperar y evaluar. Programe una entrevista de seguimiento entre las partes involucradas después de un tiempo, para obtener retroalimentación sobre qué tan eficaz ha sido la solución. Si uno de sus empleados no está cumpliendo o no ha logrado un cambio permanente, debería considerar tomar medidas disciplinarias. Dependiendo de la gravedad de la falta, podría necesitar emitir un ultimátum: cesar el comportamiento ofensivo, con efecto inmediato, o quedar sujeto a medidas disciplinarias.

  • Sepa cuándo actuar

    Acoso: es una palabra que hace estremecer a casi cualquier gerente de recursos humanos, y no es algo que deba tomarse a la ligera. Si un empleado está atacando a otro por motivos de género, origen étnico, orientación sexual o religión, se trata de un asunto de acoso, y DEBE ser atendido. En muchos casos, esto resultará en el despido de la parte acosadora. Si cree que un empleado está incurriendo en un comportamiento de acoso, consulte con un especialista en derecho laboral lo antes posible para descubrir los mejores pasos a seguir.

    Como gerente, su enfoque número uno debe centrarse en construir un equipo unido. Una vez que haya resuelto con éxito su conflicto laboral, ayude a mantener la paz trabajando para acercar más a su personal. Organice salidas grupales ocasionales y, tal vez, pueda cerrar la oficina de vez en cuando para ofrecer un almuerzo e iniciar ejercicios de integración de equipo. Dele a su personal la oportunidad de relajarse y conocerse fuera del horario laboral; le sorprenderá ver cuánto puede unir a su equipo.

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