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Activando el interruptor emprendedor
Usted ha tenido éxito en su carrera como empleado, y ahora está listo para dar el paso hacia la propiedad de un negocio. ¡Felicidades! Probablemente ya investigó lo suficiente para saber qué acciones debe tomar, pero desarrollar una mentalidad emprendedora es igual de importante. Las mismas formas de pensar que le ayudaron a triunfar como empleado pueden jugarle en contra como dueño de negocio, porque ser su propio jefe requiere una actitud mental totalmente distinta.
Incluso si usted trabaja por cuenta propia o es freelancer, su primer paso es empezar a verse a sí mismo como un negocio, no como un individuo. Elabore un plan de negocios detallado, con estados financieros proyectados y estimaciones del flujo de efectivo futuro. Constituya su negocio como una corporación para proteger sus activos personales. Luego obtenga todas las licencias y permisos correspondientes y abra cuentas bancarias a nombre de su negocio. Esto lo pondrá en el estado mental adecuado para empezar a pensar como dueño de negocio.
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Planifique su trabajo
Los empleados realizan las tareas que se les asignan sin pensar en cómo afectan el balance final de su empleador ni en cuánto rendimiento obtiene la empresa por su inversión de tiempo y esfuerzo. Como dueño de negocio, usted necesita enfocarse en el "panorama general" en lugar de simplemente mover cosas de su bandeja de entrada a su bandeja de salida. Antes de hacer cualquier cosa, pregúntese si le está ayudando a alcanzar las metas que estableció en su plan de negocios.
Los gerentes fijan metas y estándares para su personal, y luego evalúan a los empleados con regularidad. Usted deberá fijar sus propias metas para cada día, cada semana y cada mes. Mida su progreso y ajuste sus actividades si no está obteniendo los resultados que desea.
Tomar riesgos o "hacer olas" puede meter a un empleado en serios problemas, especialmente si su plan no produce resultados. Los dueños de negocio a veces necesitan romper algunas reglas, desafiar la sabiduría convencional y arriesgarse en grande para ganar en grande. Esté dispuesto a asumir riesgos, a aceptar el fracaso si llega y cuando llegue, y a aprender de él.
Los empleados son notoriamente reacios al cambio. Hacer un cambio importante en las políticas y procedimientos de una empresa puede ser tan lento y engorroso como hacer virar un acorazado. Los emprendedores necesitan estar dispuestos, e incluso ansiosos, a abrazar el cambio: para aprovechar una oportunidad inesperada o para adaptarse a condiciones cambiantes del mercado o a nuevas tecnologías.
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Trabaje su plan
Los empleados viven pendientes del reloj y no ven la hora de que llegue el fin de semana. Usted tiene que estar dispuesto a trabajar más horas de las que trabajaba como empleado y a sacrificar el "equilibrio entre trabajo y vida personal" en el corto plazo si es necesario, para alcanzar el éxito a largo plazo.
La buena noticia es que puede hacer su propio horario. La mala noticia también es que puede hacer su propio horario. Es tentador trabajar solo cuando le apetece o distraerse con los quehaceres diarios. Mantener presentes sus metas diarias y semanales debería ayudarle a disciplinarse al principio, hasta que desarrolle buenos hábitos de trabajo.
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Aprenda a hacer varias tareas
Cuando recién está comenzando, usted será su propio agente de compras, departamento de recursos humanos, personal de limpieza y departamento de marketing. Si no sabe cómo hacer lo que se requerirá de usted, dedique el tiempo necesario a aprender o pida ayuda a un mentor de confianza.
En una empresa grande, puede ser fácil para un empleado evadir la responsabilidad culpando a los compañeros de trabajo, a la falta de comunicación o a instrucciones insuficientes de la cadena de mando. Los dueños de negocio no pueden aceptar excusas. Asuma la responsabilidad por los errores, los retrasos o cualquier otro problema que se le presente. Por eso se habla de "apropiarse" de un problema.
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Sea un láser, no una escopeta
Mantener el panorama general en mente a veces puede significar sacrificar la perfección. Un empleado quizás pueda pasar horas revisando un documento o retrabajando un plan, pero un dueño de negocio probablemente no tiene el lujo de invertir el tiempo necesario para lograr el 100% de perfección en cada caso. Puede ser necesario hacer lo mejor posible en una tarea y luego pasar a algo más importante. El enfoque láser también puede significar aprender a decir no a las actividades que no le ayudan a alcanzar su meta. Como empleado, probablemente aprendió a aceptar cualquier tarea que le asignara la gerencia, pero como emprendedor, debería evaluar cada obligación adicional (ya sea para su negocio o en su vida personal) antes de aceptarla. No asuma más trabajos de los que puede manejar con eficiencia, y no se deje convencer de ofrecerse como tesorero de su club de servicio.
El enfoque láser también puede significar aprender a decir no a las actividades que no le ayudan a alcanzar su meta. Como empleado, probablemente aprendió a aceptar cualquier tarea que le asignara la gerencia, pero como emprendedor, debería evaluar cada obligación adicional (ya sea para su negocio o en su vida personal) antes de aceptarla. No asuma más trabajos de los que puede manejar con eficiencia, y no se deje convencer de ofrecerse como tesorero de su club de servicio.
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El ingrediente secreto
Si cambiar de mentalidad le parece mucho trabajo, tiene razón. El secreto para que todo valga la pena es desarrollar pasión por su empresa. Los empleados solo se entusiasman con cobrar su sueldo o irse de vacaciones, pero como dueño de negocio, usted necesita visualizar y entusiasmarse con el futuro brillante que su negocio puede crear para usted y su familia. Su pasión y entusiasmo serán el combustible que le permitirá hacer lo que sea necesario para alcanzar sus metas.