Volver a Cuando ocurren los desastres, Parte 1
En la Parte 1 de esta serie, hablamos de cómo prepararse para desastres naturales como inundaciones y terremotos, pero los eventos provocados por el hombre pueden ser igual de devastadores, especialmente cuando involucran la tecnología. Target Corporation reportó que perdió $17 millones en el cuarto trimestre de 2013 tras ser atacada por hackers que obtuvieron acceso a la información de las tarjetas de crédito de sus clientes, y eso sin contar los efectos a largo plazo de que los clientes tengan miedo de volver a comprar ahí. 1
Las pequeñas empresas pueden ser incluso más vulnerables que las grandes corporaciones a las violaciones de seguridad, el sabotaje por parte de empleados o el hackeo informático. Es menos probable que cuenten con departamentos de TI dedicados, servidores redundantes o cualquiera de los demás controles que una gran empresa puede costear. Un solo incidente de hackeo puede causar tanto daño como un incendio grave; sin embargo, mientras que un negocio casi siempre instalará y mantendrá alarmas contra incendios, sus dueños quizá no piensen en tomar precauciones contra los desastres no naturales.
Piense en el daño que podría resultar si un empleado resentido borrara toda la información de sus clientes, o si un hacker accediera a sus datos financieros. Y una pérdida informática no tiene por qué ser resultado de una actividad delictiva. Una subida repentina de voltaje, un disco duro dañado o un simple error humano pueden causar daños incalculables e interrupciones en el negocio.
Solo alrededor de la mitad de las pequeñas y medianas empresas de los EE. UU. cuentan con un plan para enfrentar una falla o interrupción de sus recursos informáticos o tecnológicos
Solo alrededor de la mitad de las pequeñas y medianas empresas de los EE. UU. cuentan con un plan para enfrentar una falla o interrupción de sus recursos informáticos o tecnológicos. Cuando la firma de seguridad informática Symantec encuestó a quienes no tenían un plan, el 52 por ciento dijo que no consideraba que los sistemas informáticos fueran críticos para su negocio. Quizá eran pastores de ovejas o bailarines de danza del vientre, pero para el resto de nosotros las computadoras son vitales para las operaciones del día a día: desde llevar el control de los pedidos, hasta hacer la contabilidad y enviar y recibir correos electrónicos. Si las computadoras dejan de funcionar, más nos valdría irnos a casa por el resto del día.
No espere a que ya lo hayan hackeado para tomar medidas que protejan su negocio contra los desastres no naturales. Aquí tiene un esquema rápido a seguir. También puede encontrar más información y herramientas en la sección de "Recursos" más abajo.
- Identifique qué sistemas y datos son críticos para operar su negocio, de modo que sepa cómo priorizar sus medidas de protección.
- Respalde y archive los archivos importantes, como los registros de clientes y la información financiera. Establezca un calendario para respaldar todos sus archivos con regularidad, de forma automática si es posible, y guarde las copias en un lugar seguro fuera de sus instalaciones o en la nube (o ambos).
- Controle el acceso físico a sus computadoras, especialmente las laptops y tabletas, que pueden robarse o extraviarse con facilidad. Guarde bajo llave los dispositivos móviles cuando no estén en uso. Asegúrese de que cada empleado tenga una cuenta de usuario protegida por una contraseña fuerte y única, y cambie todas las contraseñas cada tres meses. Recuérdeles a los empleados que no deben anotar sus contraseñas ni compartirlas con otras personas.
- Limite los privilegios administrativos de las computadoras al personal de TI y al personal clave. Para reducir la exposición al sabotaje, los empleados solo deben tener acceso a los sistemas que necesitan para su trabajo. Para ayudar a evitar la descarga de virus y otro malware, los empleados no deben poder instalar ningún software sin autorización.
- Instale software de seguridad en el servidor de su red y en todas las PC y laptops para ayudar a protegerse contra ciberataques, e instale las actualizaciones tan pronto como estén disponibles. Sus sistemas deben "revisarse" con regularidad para detectar malware que pudiera haberse infiltrado.
- Proteja su conexión a Internet con un firewall para resguardarla contra intrusiones, y asegúrese de que, si los empleados trabajan desde casa, sus sistemas domésticos también estén protegidos por firewalls.
- Asegure su red WiFi para evitar que los hackers accedan a sus datos a través de una conexión inalámbrica. Su WiFi debe estar protegida y cifrada, y el acceso al router debe estar resguardado con contraseña.
- Capacite a los empleados en prácticas de seguridad y asegúrese de que todos conozcan sus políticas de ciberseguridad y las sanciones por infringirlas. Instruya a los empleados sobre cómo manejar y proteger la información confidencial de los clientes y otros datos vitales.
- Evalúe su plan con frecuencia para asegurarse de que los archivos se estén respaldando, de que personas ajenas no puedan entrar a su red y de que todos los dispositivos estén protegidos con contraseña.
Dedicar algo de tiempo a proteger sus sistemas contra los desastres no naturales puede ahorrarle mucho dinero a la larga, y sin duda le dará más tranquilidad desde hoy.
Un plan de recuperación ante desastres no debe elaborarse una sola vez y guardarse en un cajón. Necesita actualizarse, comunicarse y mejorarse con regularidad para asegurar que esté disponible cuando más se necesite. El futuro de su negocio puede depender de ello.
Referencias:
De la FCC: consejos de ciberseguridad para su pequeña empresa