Volver a Cómo proteger su propiedad intelectual - Parte 1
Como explicamos en la Parte 1 de este artículo, los activos de su negocio incluyen ciertos intangibles que en conjunto se denominan "propiedad intelectual". En términos generales, la propiedad intelectual es cualquier obra creativa, incluidos los materiales impresos y digitales, los sitios web y las películas, las marcas y los logotipos. Este tipo de obras pueden protegerse mediante marcas registradas y derechos de autor. La propiedad intelectual también incluye las invenciones, que pueden protegerse con una patente.
Según la Oficina de Patentes y Marcas de los EE. UU. (USPTO), "Una patente de invención es una concesión de derechos de propiedad otorgada por el Gobierno de los EE. UU. a través de la Oficina de Patentes y Marcas de los EE. UU. La concesión de la patente excluye a otros de fabricar, usar o vender la invención en los Estados Unidos".*
La mayoría de las patentes son patentes de utilidad, otorgadas ya sea por un nuevo proceso, máquina o producto manufacturado, o por una mejora a un proceso, máquina o producto existente. Una patente de diseño puede otorgarse por el diseño de un producto nuevo, y una patente de planta protege nuevas variedades de plantas creadas por científicos.
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¿Mi negocio necesita una patente?
La mayoría de las pequeñas empresas no necesitarán protección de patente, pero conviene conocer los conceptos básicos para poder decidir si su compañía podría ser la excepción a la regla. En primer lugar, una idea o un concepto no puede patentarse — las patentes solo se otorgan para productos y procesos que sean tangibles, se presenten en detalle y se expliquen en términos claros y precisos.
Si usted ha inventado una mejor trampa para ratones, un juguete para gatos o un rebanador de tomates, su primer instinto tal vez sea correr a patentarlo para que nadie más pueda robarle la idea. Los expertos sugieren que obtener una patente debería ser, en realidad, el último paso de un largo proceso que comienza por asegurarse de que su producto sea comercializable a gran escala. Venderlo con éxito en el mercado de pulgas o el mercado de agricultores local no garantiza que genere suficiente dinero en ventas para justificar el gasto de una patente, que puede costar más de $25,000.
Aunque usted y sus amigos coincidan en que su invento se convertirá en la próxima gran moda nacional, sería prudente consultar a un tercero imparcial para asegurarse de que su idea sea viable, considerando los costos de producción, marketing, honorarios legales, etc. Consulte con grupos de inventores o pida a su oficina local de la Administración de Pequeñas Empresas que le recomiende una compañía confiable en su área que pueda realizar un estudio de factibilidad de mercado.
Es una idea viable, ¿y ahora qué? Si decide buscar una patente, el primer paso es realizar una búsqueda preliminar de patentes en el sitio web de la USPTO. Esto no solo le dirá si alguien más ya patentó su idea, sino que también le dará una buena noción de qué productos similares han sido patentados, cómo lucen, etc. La búsqueda es gratuita, y la USPTO ofrece un video que lo guía paso a paso por el proceso.
Si una búsqueda preliminar muestra que ninguna otra compañía ha solicitado ni obtenido una patente para un producto como el suyo, el siguiente paso debería ser contactar a un abogado especializado en patentes para que le ayude a completar el proceso de solicitud. Aunque podría hacerlo usted mismo, tendrá muchas más probabilidades de éxito con un profesional experimentado que conozca todas las reglas, regulaciones y procedimientos. Un abogado de patentes puede hacer una búsqueda más exhaustiva para asegurarse de que no se le haya escapado nada, y también puede verificar que todos los formularios del gobierno federal estén llenados correctamente. Para obtener información sobre los abogados y agentes de patentes registrados en su área, visite el sitio web de la Office of Enrollment and Discipline (oficina de inscripción y disciplina) de la USPTO.
Tenga cuidado con las compañías que afirman que le ayudarán a patentar su invento. Aunque muchas son legítimas, este campo es conocido por atraer estafadores que se aprovechan de los inventores cobrando tarifas por servicios que nunca se prestan. Esta práctica está tan extendida que la USPTO ha creado una página web con pautas para ayudar a proteger a los inventores.
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El momento oportuno es importante
Con tantas compañías desarrollando nuevas invenciones, pueden surgir disputas sobre quién inventó primero un nuevo producto o proceso. Hasta hace poco, las compañías podían probar su fecha de invención presentando hojas de trabajo, resultados de pruebas preliminares o comprobantes de ventas del producto. Pero en 2013, la USPTO adoptó un nuevo sistema en el que, en caso de disputa, el primer inventor en presentar una solicitud de patente obtiene la patente.
Dado que el proceso formal de solicitud de una patente puede tardar varios meses, muchas compañías ahora deciden presentar una solicitud provisional de patente (PPA, por sus siglas en inglés) tan pronto como están listas para comercializar su producto. La PPA, un documento breve que describe el producto y su uso, puede utilizarse para establecer una fecha de presentación para su invento, y presentarla cuesta solo unos cuantos cientos de dólares. Luego tendrá 12 meses para presentar la solicitud formal. Mientras tanto, puede usar el término "patent pending" (patente en trámite) en su producto, lo que puede ahuyentar a los imitadores.
La USPTO tiene abundante información sobre patentes en su sitio web (vea solo algunos de estos recursos a continuación), así que antes de tomar cualquier acción, sería una buena inversión de su tiempo investigar todas sus opciones. Aprovechando la información en línea y la asesoría profesional, debería poder encontrar la mejor manera de proteger su propiedad intelectual.
Recursos:
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